Es una joyaImaginad un apocalipsis que nunca existió ni existirá; el feeling de los pulps clásicos de los años 30 y el western clásico acelerado por los rockeros de los 50, los moteros de los 60, la música disco de los 70 y el heavy metal de los 80, unido con cualquier cosa que pudiérais extraer del páramo mas neblinoso del cine de serie B mas oscuro; un lugar donde en Estados Unidos no hay costa este; todo lo que está más allá del Misissipi es ignoto y poco conocido; en cambio el oeste es diferente, el glamour rockero de Shangri-L.A., el vicio de Lost Vegas, los peligros de la ciudad sumergida de Frisco, los rings de lucha libre de New Texaco, la isla de los Monstruos en el pacífico... los peligros y las aventuras esperan a los mas aguerridos!
octaNe es, según la descripción en portada, el "juego psicotrónico de la cultura basura post-moderna americana". octaNe es una iniciativa amateur y autoeditada de la gente de Mememnto-Mori Theatricks, un grupo de diseñadores a la cabeza de los cuales se halla el autor de este, Jared A. Sorensen, y que venden su material exclusivamente por internet. Estos "indie designers" (en su lengua) son responsables de juegos muy originales y de sistemas bastante innovadores y desde 2002 octaNe es su buque insignia y juego más conocido. Y realmente octaNe es un trabajo muy cuidado y sobre todo hecho con mucho cariño y ganas.
El juego, de solo 116 páginas en formato digest (librito pequeño encuadernado en espiral, pa entendernos, de buena apariencia y toque "fanzinero") condensa un sistema rápido y original y una ambientación muy característica pero lo suficientemente vaga como para poder ser ampliada hasta el infinito. Influenciado por películas como Six String Samurai, Buckaroo Banzai, Faster Pussycat: Kill Kill!! o Mad Max, octaNe nos propone un mundo post-apocalíptico surrealista y con mucho estilo y sobre todo rock'n'roll; unos Estados Unidos post-apocalípticos aplastados por sus propios clichés y cultura pop; los personajes son aventureros en este mundo, desde guerreros de la autopista hasta femme fatales macarras pasando por imitadores de Elvis o Drag Queens del desierto. La ambientación es muy loca y desmedida, pero puede jugarse de muchas maneras diferentes pese a eso; solo hay que tener un DJ con el suficiente conocimiento de donde se mete y de lo que debe y no debe hacer; de hecho hay cuatro modos de juego estructurados, a saber:
-Psychotronic: el modo "por defecto", lleno de diversión surrealista, diálogos estrambóticos, personajes inverosimiles y sobre todo lleno de referencias a la cultura pop, parodias y aventura pulp sin límites. En este modo caben las aventuras mas al estilo clásico aunque con idas de olla considerables. -Grindhouse: el modo duro y chungo, lleno de macarras, estereotipos raciales de los 70, sexo, violencia y normalmente mucha incorreción política, es el tono de las clásicas exploitations de los 60-70 que van a lo que van; sexo, violencia, crimen, venganza y cosas bizarras y asquerosas. -Arthouse: el modo más de "trip", que trata temas míticos y solemnes, de gran significado, normalmente en clave de western y llenos de simbolismo, flashbacks y sobre todo emociones intensas y fuertes, viajes de descubrimiento, muerte y divagaciones vitales diversas. - Cinema Verité: el modo más duro y realista, sin artificios ni magia de ningún tipo, en donde las historias son crudas pero auténticas y la muerte está al acecho.
Aunque algunos se pueden combinar bien (sobre todo los 3 primeros) se aconseja primero probar uno y luego desarrollar otros cuando este ya se domine más. Y ahora es donde llego al quid de la cuestión de octaNe: el sistema, que requiere de una gran implicación por parte de los jugadores y sus personajes para que todo avance bien. En este juego, el DJ no tira nunca los dados, solo son los jugadores los que con sus tiradas hacen avanzar la trama dependiendo del resultado. El personaje no tiene características sinó estilos (Temeridad, Encanto, etc...) que no son del estilo "es fuerte porque tiene tal o cual número" si no que solo dan una guía para las acciones de este, y las habilidades no tienen número alguno, solo dictan lo que el pj sabe hacer mejor.
Al plantearse una acción el jugador lanza 3d6 y solo el dado mayor se cuenta como válido, dependiendo del número que salga, el jugador tiene mas o menos control sobre el devenir de la escena; si saca un 1 el DJ resolverá todo pero si saca un 6 este mismo controlará todo el resultado (el matón al que estabas interrogando no solo canta, sinó que te lleva hasta su jefe, etc...) El nivel de dificultad de una escena se mide por el número de peligro que puede ser desde 1 hasta 3, cada número de peligro resta un dado de la tirada. Y cuando el número es 3? pues no hay tirada, pero todo se puede salvar con los puntos de argumento.
Los puntos de argumento son la gasolina del motor de ese cadillac que es octaNe, los jugadores los ganan en números variables si su tirada más alta es un 5 o un 6, o cuando hacen cosas del agrado del DJ dandole estilo a la historia... y se gastan a razón de punto por dado extra en la tirada, por lo que se pueden usar para salvar obstáculos imposibles de 3 puntos que nos dejen sin dados, por algo somos los héroes! Y cuando digo héroes es verdad; el sistema de octaNe potencia el ser el protagonista de la peícula: no fallas porque la tirada de tu oponente sale bien ya que este no tira, y si fallas es porque queda los suficientemente "cool" para que pase. De hecho los jugadores con control sobre el argumento pueden decidir fracasar a pesar de su tirada si esto queda bien para el argumento. Incluso cuando se llega a una situación sin puntos de argumento ni nada más en la próxima escena el DJ otorga uno de nuevo; la muerte también es algo que puede ser "cool" y opcional.
Como veis es un sistema muy interesante que puede dar mucho juego en esta y otras ambientaciones; de hecho la gente de Memento-Mori ya tiene lista la segunda de octaNe, "Against the Reich!" ambientada en los pulps de los 30 (esa caerá dentro de poco!), ha colgado un mini-suplemento en su web, "Blood and Steel", que traslada las reglas a los mundos violentos de la fantasía heroica pulp estilo Conan y tiene en preparación otra ampliación para octaNe exclusivamente de superheroes japoneses (¡¡¡esta cae en cuanto salga!!!).
Una nota final sobre octaNe; la regla del Rock'nRoll. El juego debe jugarse obligatoriamente con música, con cualquier cosa que entendais por Rock'n'Roll, es igual el género, mientras sea de los 50 hasta los 80 todo vale (todo lo que tenga un feeling relacionado con el juego) música de surf, rockabilly de los 50, heavy ochentero, punk-rock clásico, new wave, rock psicodélico, country... de hecho se nos anima a hacer nuestras propias compilaciones para las partidas, además de sugerirnos unas cuantas docenas de grupos, películas y libros.
Así que ya sabeis, coged la guitarra, la espada samurai, el plymouth descapotable del 56, darle de comer al jodido mono que os acompaña y subid de copiloto al tipo ese mexicano con la máscara de luchador, el viaje comienza...
Crítica escrita por Henshin el may 26, 2005 (y actualizada el ago 23, 2005)
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