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Planeta Prohibido

Por desgracia, parece que nadie recuerda que hubo ciencia-ficción en la gran pantalla ya antes de La Guerra de las Galaxias (y fuera de ella, mucho antes, pero esa es otra historia). Las pelis serie B de terror espacial de los 50 no ayudaron a afianzar la respetabilidad del género. "Planeta Prohibido", por sí sola, debería haberlo conseguido. Y a su manera lo hizo. Pero de alguna forma los clásicos de los subgéneros dejan de ser clásicos para convertirse, yo qué sé, en "subclásicos".

De modo que no está de más volver la vista atrás e investigar de dónde venimos (frikimente hablando, me refiero), porque seguramente obtendremos muchas satisfacciones en el proceso.

Esta "Forbidden Planet" fue pionera en algunos aspectos, e hizo historia en varios otros. Para empezar, fue la primera película con una banda sonora completamente electrónica (y eso es decir mucho para 1956). Los sonidos creados por los hermanos Barron podrían sonarnos hoy a experimentos de laboratorio que Jean Michel Jarre no se atrevería a publicar. Y eso es decir más todavía.

Entre los mayores hallazgos del film se encuentra sin duda la estética, que influiría varias décadas de ciencia-ficción cinematográfica. A esto hay que añadir unos efectos especiales realmente espectaculares, incluyendo el filmar a actores para luego integrarlos en fondos generados aparte, incluso a escala microscópica, algo que el mismísimo George Lucas ha estado explotando exhaustivamente en sus recientes episodios de Star Wars. El resultado de todo esto es visualmente impresionante y, a pesar del aspecto onírico de los paisajes, lo mejor de todo es que resulta perfectamente creíble (el propio director consultó a científicos antes de decidir que el cielo de su Altair IV sería verde).

Otro acierto del film es el personaje de Robby el robot, una especie de criado cibernético con una inteligencia mecánica cargada de ironía, y que de alguna forma ya integraba por primera vez en el cine los famosos postulados de la robótica definidos por Asimov pocos años antes en su (ahora tan de moda) "Yo, Robot" (1950).

Pero no nos olvidemos de lo más importante: el guión. Toda esta parafernalia, ¿cuenta algo interesante? Pues la respuesta es sí: la historia no es revolucionaria, y quizá ni siquiera sea sorprendente, pero al menos es inteligente y consigue mantener la intriga. La base del relato es una de las grandes obras de Shakespeare, "La Tempestad". En esta versión, la isla de Próspero se convierte en la colonia espacial del Dr. Morbius, con hija, "monstruo" y fuerzas místicas incluidas, solo que esta vez con un "actual" trasfondo freudiano.

Quizá algunos de los diálogos sean en ocasiones un poco "de cartón-piedra", pero a su favor hay que anotar cierta originalidad en numerosos momentos, además de un encomiable rigor científico. Los intérpretes tampoco están demasiado cómodos interactuando con los efectos especiales (creo que el momento cutre de la peli es verles disparar sus pistolas láser con una rigidez entre incómoda y aburrida), pero podemos disfrutar de un Leslie Nielsen jovencísimo hasta lo irreconocible, en un papel de capitán seriote muy alejado de las comedias a que nos tiene habituados. Si acaso, lo único que sobra es el alivio cómico en forma de cocinero de la nave, algo que no estaba o no tenía tanta presencia en el guión original pero que esas fábricas de mediocridad llamadas productores se empeñaron en introducir a toda costa.

Atención además al cartel: un prodigio de imaginación pulp. Lo de imaginación va porque la escena representada no forma parte de la película, y lo de pulp, ya lo sabéis: chica sexy que necesita ser rescatada y tal. En realidad, el cartel despista más que otra cosa, pero tiene su gracia.

Durante los últimos 20 años ha habido rumores de un posible remake de "Planeta Prohibido". Las últimas noticias indican que los derechos están en manos de New Line Cinema, pero a la fecha de escribir esas líneas no hay nada concretado. Quizá no sea una buena idea, ahora que la exploración espacial no es ninguna sorpresa, y con un original tan perfecto como este. A pesar de los años transcurridos (¿o quizá gracias a ellos?), "Planeta Prohibido" mantiene toda su vigencia, convirtiéndose así en una película que ningún aficionado a la ciencia-ficción debería perderse. No en vano, la cuentan entre sus influencias directas obras del calibre de "Star Trek" o "The Twilight Zone". Por algo será.

Crítica escrita por Nodens el ago 2, 2004 (y actualizada el ago 30, 2005)

Comentarios de los usuarios

Avatar de PsychoPainFrikipuntos PsychoPain

¡¡¡Fabulosa, estupenda, maravillosa!!! No tengo mucho mas que añadir al comentario de Alex. Soy un auténtico fan de las peliculas de terror, ciencia ficción y suspense de los 50/60, y esta está arriba en lo más alto. Todos los fans de la ciencia ficción moderna, necesitan ver esta (y "Ultimatum a la tierra", entre otras) para poder admirar con mas riqueza lo que se hace ahora. Maravillosa.

martes, 3 de agosto del 2004 - 15:03:22
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